Día 29. Ribadeo a Cedeira
Justo el día que vamos a Plraia As Catedrais ( playa de las catedrales) sale un día nublado y espeso.
Se nota la electricidad en el ambiente, si no cae una gorda caerá una gordísima.
La idea es ir recorriendo la carretera costera que va desde Ribadeo hacia el Oeste donde se acumulan una serie de playas de nivel sideral.
De todas las de la lista hemos parado en cuatro de ellas Os castros, Das illas, os esteiros y as Catedrais.
Cielo ensombrecido y playas solitarias a excepción de las Catedrales que tenía algunos visitantes. No quiero pensar que será esto en temporada alta vacacional, es decir, a partir de pasado mañana.
Cuando se ha puesto a llover en serio íbamos hacia Viveiro para comer en Ortigueira. Cambio de planes, Ortigueira mañana y comida en Mondoñedo.
Que grata sorpresa esta ciudad de tan solo poco mas de 3,000 habitantes. En el siglo V, los bretones, fundan una diócesis y en 1156, el rey Alfonso VII le da el título de ciudad y es en el siglo XIII cuando se comienza a construir la catedral que hoy visitamos y a lo largo de los siglos todo el que pudo le metió mano al estilo con lo que comienza estilo románico, luego las modas hacen que se continúe con estilo gótico, claro que también hay barroco para continuar con plateresco en el altar mayor.
Dos grandes órganos encontrados que hasta 1964 eran alimentados por el campanero con un fuelle, siendo entonces cuando se pone un compresor eléctrico.
Algunos retratos de obispos me han hecho viajar con la imaginación :
Gran capacidad de captar los malos olores que se refleja en su rictus
Este, tiene su propia vitrina y ya se le nota la cara de cruzado por la liberación nacional, como así se lee.
Catorce departamentos conforman este enorme relicario con reliquias de muchos santos, santas y sentes. Hasta madera de la cruz del Gólgota. Si todas las que se reclaman como reales así lo fueran teníamos madera para construir el Golden Gate.
La colección de zapatos obispales del Jimmy Choo y del Manolo Blahnik de la época casi superan a la mismísima colección de Imelda marcos
Comidita carnivora, el clima lo requería y viaje de una hora hasta nuestro alojamiento fantástico en las afueras de Cedeira. Una casa rural preciosa.
Para bajar la comida y dado que había parado la lluvia, le dimos su oportunidad al centro histórico.
En el edificio que tiene los miradores acristalados vivió el escritor Álvaro Cunqueiro




























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