Día 25 Tineo a Cangas del Narcea, antiguo Cangas de Tineo.
Dejamos atrás el pendientoso Tineo y como siempre, carreteras agradables con poco tráfico que nos llevan hasta a las afueras de Cangas donde está el monasterio de Corías. Estilo Herreriano que podría recordar a una miniatura del Escorial.
Hay visita con guia por 5€ en pocos minutos, así que nos congregamos a la puerta de la iglesia donde nos espera un holandés con prgggoblemas para progggnunciar la eggge y una muletillas molestísisma ya que cada 3 palabras una era “Digamos”. Busca la llave en un aparador que hay a la entrada y no la encuentra. Llama al timbre de la iglesia, llama por teléfono, los minutos pasan y no le contestan por ninguna vía. Llevamos 20 minutos de retraso, por fin se abren las puertas de la iglesia y sale un abuelete que le dice que las llaves están donde siempre. Buscan de nuevo y el recién llegado le señala al guiá justo frente a sus narices arriba de donde el buscaba hay un dispensador de tarjetas postales y entre las patas, allí está, un pedazo de llave de mas de un palmo de unos 200gr de peso, vamos, de las llaves antiguas que no hay forma de perderlas.
La explicación se torna aburrida por lo que me pongo en modo huir y me pierdo por la iglesia que es bastante grande y muy rica en detalles.
En la sacristía que es enorme y tiene cajones suficientes para guardar toda la ropa de Eva y sus amigas, hay un grupo de santos que podrían haber influenciado a George A. Romero y su noche de los muertos vivientes.
Los trabajos en madera son soberbios.
Nos acercamos a la oficina de info turística. Yuuupi, está abierta y la señorita es buenísima, nos da toda la info necesaria y mas, casi un cuarto de hora con nosotros y hasta donde podemos regalarnos una comida super. En forma de 3 restaurantes para que escojamos cual nos gusta mas.
En la Basílica están dando misa, nos libramos de esta visita por respeto a lo filigresía endomingada que debe estar asistiendo.
Caminamos hacia un barrio llamado Entrambasaguas, ya que se encuentra en la confluencia de los ríos Narcea, que le da nombre y el Naviego. Para llegar hay que cruzar un antiguo puente con forma curva.
Como será la cuesta para llegar al ayuntamiento que la calle se llama:
Elegimos el restaurante Rio:
Botella de Protos y Manitas deshuesadas
Costilla de vaca cocinada a baja temperatura.
Nos sentimos elegidos por Él…...que placer, que sabores y al final entre las cervezas y los vermuts de antes de comer, el vino y el orujo, “ En llegando” al hotel me quedé sopa.
Hotelito a 3 km afuera de la ciudad, tranquilidad absoluta.
Día 26:
Amanece nublado, chispea un poco, al ser lunes sabemos que todo lo visitable estará cerrado por lo que sin prisas nos dirigimos a recorrer la región de los Oscos, zona de no fácil acceso, hay que cruzar el puerto del Palo, donde encontramos niebla, unos ciclistas llegando a la cima y muchos peregrinos que andaban subiendo y bajando montes en una etapa que luego supimos que es de las mas duras del camino primitivo de Santiago. Se pasa de 150m de altura a 1146 en 14 km, hay pendientes del 17,5%.
Primer pueblo visitado es Grandas de Salime, solo la iglesia por fuera
Segundo Pueblo San Martín de Oscos
Aquí vemos la Iglesia y aspectos de la plaza, gente solo en los bares.
Santa Eulalia de Oscos, aquí comemos en la Cerca y vemos el cielo de nuevo. El lugar es una antigua cuadra, que le han puesto antiguos mostradores y muchos objetos de uso de la vida diaria de años ha.
Café de calcetín que estaba buenísimo
A dormir en Villanueva de Oscos, hotelito muy chulo y mañana veremos este pueblo y alrededores.











































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